Ayer estaba esperando el update de mi amiga la morocha, recientemente separada, que se reencontraba con su chongo comodín al que apodamos “el chiquito” porque se trata de un menor que, además, se dedica al polo. Bueno nada, básicamente ahora vivo a través de ella hasta que aparezca unanuevo pedazo de carne in my life sobre el que pueda escribir y quería que me cuente todo con lujo de detalles.
Le mandé un mensaje a una hora prudencial, tipo una de la tarde, considerando que era muy probable que no hubiese dormido en toda la noche (te odio). A todo esto, yo estaba la casa de otra amiga, Nathalie, esperando que esté lista la comida porque había ido a almorzar. Terminé llamando a la morocha para que haga la narración de los hechos y le ponga fin a la intriga. Ocurrió lo siguiente:
Yo - Y amiga, que onda? Cómo estuvo la noche?
Ella – BOLUDA! vos no entendés! me duele todo!
Yo – Buenaaaa! Bien entonces?
Ella – Flaca! este pibe no sabe cuando cortar con la previa! Creo que nunca vio una depilada del todo! Fue VIOLENCIA VAGINAL! No me puedo sentar.
Claramente, la morocha necesitaba hacer catarsis; después de todo esto es un tema serio, y no dudó en explayarse.
Después de reírme un rato de la ingeniosa forma en la que describió el maltrato recibido por parte del mocoso este a sus private parts, no pude evitar compadecerme un poco recordando aquellos actos de violencia vaginal que ha recibido mi Martita a lo largo de mi corta vida sexual. Confieso que una de las etapas mas críticas fue la de “iniciación”.
Con my first boyfriend franeleábamos a morir, yo tenia 16 o 17, y en esa época yo le era fiel al jean y no a las calzas, que he aprendido que son mas prácticas para casi todo. El problema eran los botones y que al principio los dos éramos bastante tímidos como para decir que había algo mal jajaja…
El que le siguió a mi primer novio la verdad es que consentía bastante a Martita, el problema grave fue el tercero. Si, saben de quién hablo! El que la tenia doblada y que use de comodín en un comentario una vez en mi intento de reconfortar al homo no-erectus.
Martita la paso mal con ese flaco, de hecho quería abandonar mi cuerpo para irse a un lugar mejor. Intentó suicidarse varias veces y sé que si Martita tuviese manos (oh por Dios, que buena idea acabo de tener) hubiese agarrado aguja e hilo y se hubiese cocido a si misma con tal de no someterse mas a la V.V del panzón, que no solo no la consentía, sino que llegaba a lugares inhóspitos por la curvatura de su pene.
Después vino el cuarto que tenía sus días buenos y malos, como cualquiera. Días en que se esmeraba un poco más y días en los que canchereaba más de lo que realmente estaba haciendo pero la verdad es que después de un año y medio de pedirme por favor un cambio de aire, Martita estaba bastante conforme.
A KFP y a Denso en cualquier momento les llega una carta documento de Martita por daños y perjuicios y, en cuanto al Cordobés, la verdad es que no estuvo para nada mal pero se que algo mejor esta por venir (It has to…).
La verdad es que la violencia vaginal es un tema serio. No esta bueno quedarse con dolor de concha todo el día, sufriendo, aplicando hielo o agua fría cuando una solo busca pasar un buen momento. No esta bueno para nada.
Convoco a la reflexión muchachos. Sean cuidadosos, dedicados, desinteresados, consulten lo que no saben y recuerden que la vida es un boomerang. Todo vuelve.
Single & Fabulous
La que se acuesta con el demonio de tazmania, indefectiblemente amanece con la concha rota.
Peace out.
Jajaajajajajajajja casi me meo con la primera mencion a la violencia vaginal.